6 Jornada Cooperativa Internacional
(Sábado 4 de julio de 1998)
Mensaje de la Alianza Cooperativa Internacional
Cooperativas y la Globalización de la Economía
"En un mundo cada vez más interdependiente, debemos todos reconocer nuestro interés en repartir los beneficios del crecimiento económico tanto como sea posible y en disminuir el riesgo de excluir individuos o grupos en nuestras propias economías o de privar a ciertos países o regiones de los beneficios de la globalización".
Fuente: comunicado final de la cima del G7 en Lyon
La gran mayoría de la gente en el mundo no ha podido todavía sentir los efectos positivos de la globalización. El fin de la guerra fría, la desreglamentación y los acuerdos de libre comercio, así como avances sin precedentes en telecomunicaciones e informática no han generado la sociedad pacífica y próspera para todos que esperábamos. En vez de eso, tenemos sociedades más polarizadas económicamente que luchan contra un alto nivel de desempleo, conflictos y problemas medioambientales globales.
La tendencia al provecho por el simple provecho ha dado lugar a una sociedad cada vez más desigual, con una situación en que las grandes empresas, que van reduciéndose en nœmero, poseen la mayor parte de los recursos mundiales. Si bien los países en desarrollo son quizá los más seriamente afectados por muchas de estas cuestiones, las naciones desarrolladas tampoco se libran. Debido al alcance global de las grandes empresas, la mano de obra en los países desarrollados está ahora en competición directa con la de los países en desarrollo, lo que crea inevitablemente desempleo y hace bajar los salarios y el nivel de vida en muchos países de todo el mundo.
Pero la globalización ha tenido igualmente muchos efectos positivos, que han permitido alcanzar una eficiencia económica y un mayor desarrollo en todo el mundo. El proceso de globalización también ha sido favorable para las cooperativas en muchos países, al abrir mercados y permitir el crecimiento de empresas mejores y más eficientes. Sin embargo, esta situación difiere de país a país segœn el entorno económico y político en el que operan las cooperativas y la capacidad de las diversas cooperativas para adaptarse rápidamente a los retos del nuevo orden mundial.
En el entorno actual, no obstante, las cooperativas son cada vez más las víctimas de los ataques del sector privado, debido sobre todo a la falta de conocimiento del pœblico sobre la diferencia cooperativa. Es capital desarrollar un sólido sistema de comunicaciones dentro del movimiento de manera a que los diversos sectores económicos se comprendan y apoyen mutuamente, ya que así se alcanzará una mayor unidad ideológica. La educación es esencial a todos los niveles y es de suma importancia que el movimiento invierta en la promoción de la imagen de la cooperativa y que explique al mundo la diferencia cooperativa, que se basa en nuestros Principios y Valores Cooperativos. Las cooperativas desempeñan mœltiples funciones, que no sólo son económicas, sino también sociales y medioambientales, y que no se explican sólo por el comercio. Una cooperativa difiere de toda otra organización comercial en que su principal objetivo es servir a sus miembros, pero a la vez tiene un impacto positivo en la comunidad en la que opera.
Las cooperativas no pueden sobrevivir en el entorno actual a menos que los países creen un entorno jurídico y reglamentario en el que cooperativas independientes y democráticas puedan crecer y volverse competitivas y sostenidas. Debido a la ausencia de estas condiciones, algunas cooperativas se han visto obligadas a modificar su estatuto al de sociedad limitada.
Para invertir esta tendencia, las cooperativas a nivel regional y nacional deben respetar el principio cooperativo de Cooperación entre Cooperativas y formar sus propias alianzas, no sólo para promover sus intereses económicos, sino también para formar grupos de presión, de forma a garantizar que también ellas se benefician de oportunidades globales que no sólo favorecerán a sus miembros, sino que a la postre beneficiarán también a las comunidades locales. Todo gobierno razonable comprenderá que las cooperativas, con su séptimo principio, interés por la comunidad, pueden ser unas aliadas en la provisión de servicios para la sociedad.
La ACI y sus organizaciones miembros deben tener un papel preponderante en esta batalla capital. Las cooperativas a nivel de la comunidad deben movilizar a sus miembros y hacer presión para obtener reformas y ayudar así a otros grupos interesados por las personas a construir una sociedad que ponga en primer plano a las personas y que promueva la justicia social y la protección ambiental y no un desarrollo no sostenido.